viernes, 23 de julio de 2010

Back from Madrid

Pues sí, ya estoy de vuelta. Han sido tres días muy intensos y bien aprovechados. La verdad es que lo necesitaba, estar con mi señor esposo que siempre me hace olvidarme de las tonterías que me afectan. Total, al final siempre quedan l@s mism@s cuando se les necesita, siempre se sabe con quien se puede contar.

Perdón por este momento filosófico, vamos a lo que vamos, es decir, mis peripecias madrileñas.

La verdad es que el primer día estaba muy cansada. Ya sabéis, salimos a las seis de la mañana y la travesía Sevilla-Madrid en coche puede ser agotadora. Tras un primer vistazo al hotel (que por cierto era genial) nos marchamos a patear Madrid. Y nada, a ser turistas típicos viendo pues eso, lo típico: Puerta del Sol, KM 0, el Oso y el Madroño...

A las 18:00 a la casa de campo a ver la exposición de Tutankamón. No tiene desperdicio, nunca he visto tanto oro junto en mi vida. Os la recomiendo sin duda, y si vais un lunes la entrada son 10 euros nada más. Pero lo mejor del día estaba por llegar...                                                                                                                           


Síii. Por fin pude visitar la famosa Make Up Manía, que para quienes no lo sepáis es una tienda repletita de cosas de Essence, que aquí en Sevilla escasean bastante. Mi pobre novio aguantó estoicamente (lo que hace el amor) mientras yo iba cual huracán. Pero me contuve bastante, que hay que ahorrar. Han caído tres placas de estampación (las que había), un boli corrector para cuando nos pintamos las uñas, un dúo de laca y purpurina y algunos productos de tratamiento. 

Al día siguiente, mi pobre novio siguió aguantando mi ruta, pues tocaba el Prado. Soy una amante del arte, y allí estaba como una niña en una tienda de juguetes. Fue increíble ver en vivo todas esas obras de arte que sólo había podido ver en libros. Si no fuera por mi señor esposo, hubiese estado dos horas más de las que estuve, pero pobrecito, ya había aguantado bastante. 
Por la tarde al Bernabéu, donde nos dejaron visitar el vestuario, sala de prensa, el campo, los trofeos... acostumbrada al Sánchez Pizjuán el impacto fue mayor.

Y al día siguiente, más museos. En este caso le tocó al Reina Sofía, en el que no me pude reír más. Me gusta mucho el arte, y algo entiendo, pero lo de ese museo no tiene nombre. Había "obras de arte" consistentes en películas de personas arrastrando los pies. Mi señor esposo y yo nos dedicamos a intentar averiguar los títulos según lo que veíamos. Menos mal que Dalí y Picasso salvaron la visita. 

De camino al Congreso, la foto con los leones, y lo mejor del día. Como eran las tres de la tarde, era hora de noticias y ese día había novedades políticas, así que mi señor esposo, que no tiene vergüenza ninguna, se coló en plena conexión en directo de Antena 3.

Por la tarde, Chueca y Barrio de Salamanca, donde un poco más y me da un patatús al ver semejantes precios.

Y entre medias, muchas risas, anécdotas, bocatas de calamares y Dunkin Donuts (que en Sevilla no tenemos)




Besos

4 comentarios:

Cristina dijo...

Hola!
Un donnut qué rico! aquí en coruña no hay tampoco, pero en septiembre cuando baje me lo comeré. :)
Igualmente, yo iré a tienda de essence.
Un beso!
Cristina
http://blog-andcoffee.blogspot.com/

Nonogaro dijo...

Mira como se anima ya a subir fotitos suyassss jaja ;D

aida dijo...

que feliz te ves en Make up Mania jajaja, me alegra que te lo hayas pasado muy bien guapa a ver si la próxima vez que vienes hacemos una quedada las foreras de Madrid y nos conocemos, muchos besitos.

Gata dijo...

:) Que guayyy, yo hice casi el mismo recorrido que tu la primera vez que fui a Madrid! :)

El Dunkin Coffe es genial... Pero me quedo de largo con Starbucks xD


No dejes que te hagan sentir mal, que no lo mereces, nena! ;*******