domingo, 22 de agosto de 2010

Siempre me quedará París...

Bonjour! Pues sí, ya volví de mi aventura parisina. Todo lo bueno acaba, pero los recuerdos y los buenos momentos vividos en este viaje perdurarán para siempre. Sería imposible resumir el viaje en una sola entrada, así que os dejaré  mis impresiones generales sobre París.



Lo primero, el vuelo de ida. Salimos con una hora de retraso y fue el peor vuelo que he vivido en mi vida. Una hora de turbulencias gordísimas, atravesando nubes negras de tormenta y viendo los rayos al lado. Mi carita era un poema. Al llegar, era tan tarde que no había ni metro ni autobús que nos acercase a nuestro hotel. Los taxis... prohibitivos de precio (98 euros del ala), así que nos montamos en nuestro salvador: un taxi ilegal. No os asustéis, que era legal del todo, pero resulta que en el aeropuerto por la noche también dejan funcionar a taxis más particulares que ponen sus propias tarifas. Al final, llegamos a la puerta del hotel por 35 euros en total. Igualito que el primer precio.

Primer consejo práctico para vuestros futuros viajes: no os paréis ni dos segundos en la calle, ni para mirar un plano. Los parisinos os arroyarán y os maldecirán en voz alta. Parece que para ellos la calle no es un lugar para pasear, sino para ir corriendo y empujando. Me habían hablado ya de la poca educación del personal, pero me costaba creerlo. No obstante, tengo que reconocer que por primera vez la fama atribuida a un pueblo es completamente merecida. No he visto gente más maleducada en mi vida.

Segunda lección: a los parisinos no les gusta indicar ni poner carteles para que no te pierdas. Ellos prefieren tenerte haciendo colas que no sabes a dónde van, ni donde empiezan, ni para qué sirven. Ejemplo práctico: sabíamos que al ser menores de 26 años entrábamos gratis en Versalles. Hasta ahí todo bien. Llegamos y nada que indique absolutamente nada, sólo una cola cuyo principio tardamos 5 minutos en encontrar (ya os lo he dicho, a los parisinos les gustan las colas raras). Tras una hora de aguantar bajo un sol de justicia, nos vamos aproximando hacia la zona de los tickets, y en ese momento, y sólo en ese momento, una señora que trabajaba allí nos dice que si sabemos que para nosotros es gratis. Sí, lo sabemos, muchas gracias.... y ahí viene lo mejor: Entonces no tenéis que sacar ticket, sólo con el DNI en la puerta entráis.... Mejor no os digo la cara que se nos quedó y la mala leche en el cuerpo.Os juro que no había ningún sitio en el que se mencionase este aspecto.

Tercera impresión que saco: no es para tanto. Es una ciudad bonita, sí que lo es, con su encanto particular. Pero para mi gusto está un pelín encumbrada. Lo de la ciudad del amor no lo sentí en ningún momento ( y eso que hice un crucero por el Sena al atardecer). No tiene nada que envidiar en ese aspecto a Sevilla (para mi gusto claro)

¿Volvería a repetir? Pues no lo se la verdad, me gustó, pero quizás la manera de ser de los parisinos y lo mal organizado que lo tienen todo hace que baje la nota global de la ciudad. Menos mal que iba con mis amig@s y ha sido una experiencia memorable.

Aquí podéis verme con mi Señor Esposo y apreciar nuestras caritas de paliza ><

Esta ha sido la guinda a mis vacaciones. En una semanita volveré a la rutina, y si os digo la verdad tengo ganas de ello (aunque sé que en breve me arrepentiré de decir esto)

Besos a tod@s

6 comentarios:

aida dijo...

No es la primera vez que escucho hablar asi de paris todavia no lo he visitado pero tampoco entra en mi lista de viajes de momento creo que hay lugares que merecen la pena visitar antes, besitos.

BlogHera dijo...

Mi novio vivió ahí 18 años y no tiene una buena imagen de Paris, sobre todo de los barrios de alrededor.
En nuestras vacaciones no tuvimos ningún problema.
Besos.

Catanya dijo...

Ay Irenilla! He de reconocer que...
Qué ganas tengo de conocer París!
Desde luego, aunque tenga también su parte menos glamurosa.
Te sigo, preciosa.
Un beso
Catanya

César dijo...

En mi opinión la verdad es que mi experiencia en París ha sido enormemente buena. Es más, que quedaría toda mi vida viviendo por allí si no fuera un enamorado de mi Sevilla. Y bueno, es verdad que al 99% de los españoles no pueden ver al país vecino en ninguno de sus sentidos, lo llevo comprobando varios años. Ni siquiera su cine gusta y eso que aquí lo tenemos mucho peor pero bueno, espero que la cosa cambie y nos llevemos un poco mejor. En todos lados cuecen habas.
Salu2

Irene dijo...

No le prestéis atención a este César. Os juro que no soy una persona de prejuicios, de hecho cuando me iba a Inglaterra me pusieron a los ingleses fatal y me encantaron, pero los parisinos es otro cantar. Sólo digo que de 10 que fuimos al viaje 9 decimos lo mismo... menos César :P

Gata dijo...

Yo quiero :_